Mamá soltera o mamá frustrada

Febrero 17, 2008

Mujer

Dos años después recuerdo el día en que mi pareja me presionaba para acudir al aborto. No tenía opción: o era mamá soltera o una mamá frustrada.  

La idea de mamá soltera me aterraba, sin embargo yo misma me decía: “guao, estoy embarazada y eso es en verdad un milagro.” 

Por aquellos días vino a mi mente la película “Los otros” protagonizada por Nicole Kidman en la que ella mata a sus hijos, y luego despierta y los ve vivos. El personaje pensó en que Dios le había dado una segunda oportunidad, pero como sabemos no fue así.

Del mismo modo comparé mi bebé con los niños de ese filme. Si lo mataba aun con cinco semanas de gestación me iba a arrepentir, como tantas otras mujeres, y le pediría a la vida una segunda oportunidad, aunque fuera imposible.

Por eso me dije: nada ni nadie me puede privar del derecho a ser mamá: a pujar en el parto, a alimentarlo con mí leche, a verlo crecer, y a como dice una promesa, ver a los hijos de mis hijos.

Ha transcurrido un año y medio y le doy gracias a Dios por mi hijo. Se acuesta tarde la mayoría de las veces, todavía se hace caca en los pantalones y orina mucho, además mi economía de mamá soltera no es ideal. Pero no importa, al final sé que hice lo mejor para los dos y eso tiene una gran recompensa.


¿Es feliz una mamá soltera?

Febrero 2, 2008

El pensador

Ser mamá soltera es un reto para todas las mujeres, no importa el lugar donde viva o los estudios alcanzados. La decisión de tener un bebé, aun sabiendo que lo vas a criar sola, sin esa otra persona que también tuvo parte en la concepción de la nueva vida, es una elección difícil para una futura mamá.

Sin embargo las dudas desaparecen minutos después del parto. Con la llegada del bebé te invade una sensación de alegría inexplicable. Ver un pedacito de carne con una dependencia total hacia tu persona provoca alegría, y en esos momentos tienes la certeza de que actuaste correctamente.

No es sencillo, hay momentos donde la incertidumbre te invade y deseas cambiar las cosas y proyectarte un mundo diferente, en donde no esté mamá sola, sino también papá pendiente de todo lo que le sucede al bebé.

Luego de instantes de dudas se impone tu inconsciente y visualizas de manera clara que sí eres feliz. La nueva vida te completa y a partir de ese momento no podría ser de otra forma.